Los niños (al igual que los adultos) enfrentan desafíos todos los días. Tienen que vivir en un mundo cada vez más acelerado, más caótico y violento. Para ello, es importante darles armas internas con las que puedan mantenerse en calma ante las situaciones difíciles, conservar la armonía, no dejarse llevar por la ira. La manera que proponemos son las clases de AIKIDO. Porque no sólo es una disciplina donde van a desarrollar lo físico, sino que van a lograr tener un lugar interno donde dirigirse para sentirse serenos y seguros cuando todo lo demás no lo sea. Buscamos enseñar y aprender juntos para construir guerreros de la paz, que puedan vivir en armonía en un mundo que no lo está.

~escrito por Giselle Soler

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